ok, ha pasado mucho tiempo, meses sin escribir, pero iniciemos de nuevo, volveré a escribir, volveré a transmitir aquello que la vida me enseña... y volveré a aprender de ustedes aquello que sus experiencias les dan.., por eso, here we goin' again, hablemos, simplemente eso, de la música, del alma, de la psicología, de la magia, los libros, los devenires de la vida y el universo infinitamente complejo e infinitamente simple que nos rodea...
retomo el blog de nuevo, eso.
Oscar cornejo.
Mostrando entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas
viernes, 15 de abril de 2011
sábado, 8 de enero de 2011
bloqueo!
Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel.
El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque.El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar.En un solo día cortó dieciocho árboles.
-Te felicito -le dijo el capataz-. Sigue así.Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano.
A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque.A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.
«Debo estar cansado», pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol.
Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad.Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.
Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.
El capataz le preguntó: «¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?».-¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles.
Bueno, este cuento lo puse porque hace unas semanas que paso por un bloqueo mental y no he podido terminar ninguno de los muchos articulos que se me han ocurrido y que ahora estan botados a la mitad. Ya me resigne, supongo que olvidarse de escribir y dedicarme a otras cosas pueda ser una buena manera de "afilar el hacha" como dice el cuento, aunque no lo sé...
si estas leyendo esto, me encantaria que me dieras tu opinion.
hasta pronto (espero ¬¬)
domingo, 28 de noviembre de 2010
El nombre
El joven de cabello claro se acababa de sentar en su lugar de siempre, era una de sus clases favoritas, o eso parecía por la expresión de su rostro. El lugar era un auditorio semicircular, bien amoblado y con una tela de proyección al centro, eso es todo lo que alcancé a distinguir antes de que mi atención se desviara por la repentina y curiosamente solemne entrada del profesor, sin hacer más que un ademán de saludo procedió a escribir en la pantalla con letras grandes:
A R Q U E T I P O
-¿Puede alguno decirme el significado de esta palabra?- desafió a sus alumnos.
Luego de un breve momento de silencio, una voz de las últimas filas contestó – un arquetipo es un modelo, una especie de estereotipo sobre algo –
-muy bien- asintió el profesor, lanzando luego otra interrogante a la clase:
Luego de un breve momento de silencio, una voz de las últimas filas contestó – un arquetipo es un modelo, una especie de estereotipo sobre algo –
-muy bien- asintió el profesor, lanzando luego otra interrogante a la clase:
-¿entonces, de qué forma se podría aplicar este concepto a la psicología?- dijo provocando un murmullo general en la sala.
De pronto alguien levanto la mano con inseguridad y contestó – quizás se refiere a aquellas ideas básicas que hay, por decirlo de alguna manera, de forma predeterminada en la mente de las personas –
Si, Fascinante- dijo el maestro con asombro, para luego dirigirse a la clase en tono explicativo:
-A lo largo de la historia humana han existido elementos comunes para todas las razas y épocas, como por ejemplo, la guerra, el amor, el nacimiento, la religiosidad, etc., los cuales han ido creando personajes que se trasmiten de generación en generación como una especie de herencia psicológica, tales como el guerrero, el sabio, el sacerdote, el mago, el enamorado, e infinitos otros, los que forman parte de la mente colectiva de nuestra especie. ¿Me explico?– los alumnos asintieron en conjunto.
- el trabajo de hoy, prosiguió el profesor, consiste en que ustedes logren identificarse con algún arquetipo, no importa cuál sea, solo debe haber estado presente de forma intensa a lo largo de su vida, haberles despertado atención y familiaridad –
Pasaron unos 30 minutos y sólo quedaba el joven que yo había visto al comienzo, parecía dudoso, su expresión denotaba una gran inseguridad, quizás acerca de si mismo o de su personalidad, luego de dar un suspiró escribió con decisión una palabra breve y entregó la hoja.
Por lo que comentaba el resto de la clase sus respuestas eran las esperables, el príncipe, la dama, el plebeyo, el vagabundo, el intelectual, el bufón o cenicienta, no importaba cuales, todos tenían conceptos más o menos relacionados, sin embargo, la respuesta de este ultimo alumno era mucho más inusual, más abstracta, incluso aun no estoy seguro de que se pueda considerar un verdadero arquetipo, no obstante parecía representarlo en sus infinitas facetas, en todas sus personalidades, no lo encajonaba aunque tampoco lo definía muy bien, quizás, esa era la contestación esperable de una persona que pasa por una crisis de identidad, que no se conoce, o quizás… la de una que, conociendo tal cual su exterior, prefiere definirse atreves, de lo que identifica la esencia misma de su alma.
Cuando desperté aun tenía las letras grabadas en los ojos y quizás las retuve por unos minutos intactas, “El Azul”.
____________________
Este es el relato de un sueño que tuve el cual inspira el nombre de este blog, si bien no tiene mucha gracia estética, crei prudente escribirlo y compartirlo aquí por su extraño simbolismo y porque quizás es una proyección de mi propia situación actual.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
